
Me llamo Bic. Soy un bolígrafo de tinta azul. A lo largo de mi existencia me he cruzado con cientos de mi especie, somos todos iguales. Afortunadamente, aquel que me compró colocó una graciosa pegatina verde que marca mi diferencia con respecto a los otros. Vivo en un estuche rojo con cuadros, lo que me hace pensar que soy escocés, aunque la verdad es que de eso no entiendo nada. Como tampoco entiendo lo que mis dueños hacen, dicen o piensan.
El caso es que, desde el primer día “el amo” quedó encantado con mi trabajo. Existen bolígrafos que son unos auténticos vagos, les cuesta sacar la tinta, sin embargo, yo he promovido la fluidez de ideas. Pronto y gracias a esta virtud tuve el privilegio de tener el estuche especialmente para mí, pues antes me veía obligado a compartirlo con seres a mi juicio, bastante insoportables:
“Lápiz”- El cual sentía que había caído en el abismo del ridículo.
“Goma”- Una dama muy recta, cuando algo le disgustaba lo hacía desaparecer. No obstante yo jamás fui un blandengue como”Lápiz”, no consiguió borrar uno solo de mis escritos, creo que por ello no podía ni verme.
“Sacapuntas”- Un instrumento muy molesto (si se me permite decirlo), ya que como bien dice su nombre sacaba punta a cualquier cuestión, para mí su presencia era “non grata”, sin embargo, “Lápiz” se llevaba divinamente con él, a veces incluso mantenían extrañas relaciones.

